CULTURA

Nueva imagen en la Cinemateca Dominicana

JESUS REYES

Luego de un proceso de rescate, transformaciones y renovación tecnológica, la Cinemateca Dominicana consolida su misión histórica de conservación, promoción y difusión del arte cinematográfico, fruto del apoyo ofrecido por el pre- sidente de la República, Leonel Fernández, a través de la Secretaría de Estado de Cultura.

El 2008 ha encontrado a la Cinemateca Dominicana con una nueva imagen, la cual incluye la renovación tecnológica de su sala principal, dotada de modernos equipos que garantizan cumplir con los más altos estándares mundiales de proyección y la colocan al nivel de las mejores de América y el Caribe.

Entre los equipos que estrena la institución cultural está un proyector de 35 mm con funciones computarizadas, un sistema de proyección digital de alta luminosidad, reproducción en formato DVD, betacam SP, betacam digital y alta definición y de monitoreo profesional.

También un sistema de sonido Dolby con 20 altavoces y subaltavoces para sonidos bajos que facilita la apreciación de la banda sonora de la película y una pantalla de alta resolución. Igualmente, se ha modernizado toda la infraestructura e instalaciones eléctricas y se construyó una nueva cabina de proyección.

El loby de la Cinemateca no se queda atrás. Presenta una imagen diferente con un nuevo diseño de información gráfica y fotografías que incluyen fichas técnicas y sipnosis de las películas, al tiempo que incorporó un sistema audiovisual que permite a los espectadores disfrutar de cortos, traillers y videos musicales mientras espera para entrar a la sala.

Para ofrecer partes de los servicios típicos que ofrece un cine se creó un “candy bar”, a la entrada de la Cinemateca, denominado La Moviola (nombre tomado del equipo original de montar la película) y que ofrece al público pop corn –palomitas- refrescos, chocolates, emparedados y café.

Como parte de su programa educativo se construyó una sala de conferencias, equipada con amplificadores y sistema de proyección en la que se imparten cursos y talleres relacionados con el denominado “Séptimo Arte”, así como otros tipos de actividades.

La transformación de la Cinemateca Dominicana y su oferta para los cinéfilos incluye el rediseño de su portal de Internet, mediante el cual el público puede suscribirse y recibir la carte- lera de la semana.

En lo referente al archivo, se ha aumentado considerablemente su acervo cinematográfico en diferentes formatos, los cuales han sido clasificados y codificados por título, director, país y duración. En ese sentido, la institución solicitó formalmente a los productores cinematográficos dominicanos depositar una copia de su película, que pasaría a ser parte del patrimonio cinematográfico de la República Dominicana.

EN PROYECTO

La Cinemateca Dominicana tiene en proyecto para este año la culminación de la Mediateca, que dispondrá de una amplia variedad de material bibliográfico en materia de cine, así como audiovisual para contribuir a la especialización en el área cinematográfica, los cuales estarán a disposición del público.

Otro de los proyectos más acariciados es la creación de un Museo Cinematográfico, primero en su género en el país y de gran valor educativo. En él se mostrarían cámaras, moviolas, proyectores, lentes, micrófonos, formatos de películas y fotografías históricas, entre otros.

La Cinemateca Dominicana presenta una programación de tres tandas diarias: 5:30, 7:30 y 9:30 pm, y los domingos a las 4:00 de la tarde una función especial para niños. El público puede consultar la programación en la página www.cinematecadominicana.org. Está ubicada en la parte Sur del Museo de Historia y Geografía, en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte.

SU HISTORIA

La Cinemateca Dominicana, antigua Cinemateca Nacional, fue creada en 1979 como una unidad de la Secretaría de Estado de Educación Bellas Artes y Cultos, siendo su primer director el cineasta Agliberto Meléndez. En 1987 cerró sus puertas en medio de debates y fuertes críticas. A finales de ese año, se crea, por disposición presidencial, el Centro Audiovisual Histórico-Cultural, con funciones muy limitadas, apenas se presentaban proyecciones dos días a la semana, en formato de 16 mm y video. En 1990 los equipos del Centro fueron traspasados a la Comisión Dominicana Permanente para la Celebración del V Centenario del Descubrimiento de Amérca, quedando definitvamente cerrada la Cinemateca por 12 años, tiempo en el que se deterioró una gran cantidad de películas y, según algunos, se “perdió” material fílmico.

Con la promulgación en el año 2000 de la Ley 4100, que crea la Secretaría de Estado de Cultura, la Cinemateca Dominicana pasó a ser una dependencia de esa cartera. En el 2002 fue reabierta a instancia del propio Agliberto Mélendez y Pericles Mejía. La programación era muy limitada. Al asumir nueva vez el gobierno el PLD en el 2004 y consciente de la importancia de la promoción y la difusión cinematográfica para el desarrollo de esta importante industrial cultural, el presidente Leonel Fernández ha ofrecido todo su apoyo a la Cinemateca Dominicana.